viernes, 10 de abril de 2009

el DEMÓCRATA Asimetrías Fausto Fernández Ponte

el DEMÓCRATA Asimetrías Fausto Fernández Ponte
Génesis del Estado
¿Fallido?
Por Fausto Fernández Ponte
"El debate acerca del Estado fallido no debe ser sobre la definición, sino sobre por qué las instituciones del sistema económico y político
han fracasado en servirle a Mèxico y los mexicanos".
Agosto Roo.
I
El Estado fallido es una denominación convencional, desde la perspectiva de la texonomía política estadunidense contemporánea, aunque polémica y ambigua e imprecisa, para identificar un Estado cuyos fracasos de gestión son generalizados.
Tal podría ser, bajo esa definición, el caso del Estado mexicano. Desde la perspectiva del pueblo, las gestiones de aquél a favor de éste han fracasado, aunque sean notoriamente exitosas a favor de la oligarquía. Y, consecuentemente, ésta --la oligarquía-- y su alcance periférico de influencia material-cultural e intelectual, con representación electoral incluso, consideran la gestión del Estado mexicano distante e inexacta del calificativo de fracasada. Empero, hágase la salvedad que esos fracasos generalizados del Estado mexicano no tienen por origen el quehacer inepto y corrupto del sexenio corriente --el de Felipe Calderón--, como parece ser la percepción pública.
La génesis de esos fracasos del Estado mexicano tampoco se localizaría en las gestiones sexenales de Vicente Fox, Ernesto Zedillo, Carlos Salinas y Miguel de la Madrid, pese a sus cortedades y discrecionalidades metaconstitucionales. No. Esos fracasos se remontarían a los predecesores de los mandatarios aludidos. José López Portillo, Luis Echeverría, Gustavo Díaz Ordaz, Adolfo López Mateos, Adolfo Ruiz Cortínes, Miguel Alemán Valdés, Manuel Ávila Camacho y Lázaro Cárdenas.
II
En rigor histórico, los fracasos generalizados del Estado mexicano remontaríanse al siglo XIX, desde el Primer Imperio --Iturbide fue el jefe de ese Estado--, la fase republicana federal y centralista y hasta los períodos juarista y porfirista. Sin embargo, para efectos prácticos en el tratamiento del tema pártase del periodo revolucionario --desde Madero hasta sus sucesores, principalmente Carranza, Obregón y Calles-- y posteriores. La percepción historicista --un compás de 75 años-- indicaría que el Estado mexicano digamos moderno, institucionalizado como secuela de la Revolución, fue estructurado para incurrir en fracasos sistémicos en los anhelos de las masas de excluidos.
Muchos --millones-- en esas masas de excluidos hicieron posible la victoria militar y política de Madero, Carranza, Obregón y Calles, motivados por las ideologías de la esperanza y la reivindicación; sus descendientes, hoy, ignoran esa contribucióasn.
La percepción aquí descrita es verismo debido a que el elemento constitivo mayor, más importante y principal, del Estado, que es el pueblo --los excluidos--, no es servido estrucuralmente por el otro elemento constitutivo subordinado, el poder político.
Naciò, pues, el Estado mexicano para fracasar en la correspondencia entre dos de sus elementos constitutivos --pueblo y poder político--, aunque para triunfar en otros aspectos, el de su razón de ser real, disfrazada mediante guisas aviesas. Cierto. Por un lado, el poder político del Estado sirve a sus personeros --la mal llamada clase polìtica que, por cierto, no es una clase social-- y/o a intereses que representa de hecho y a veces de derecho. Éstos intereses no son los del pueblo.
III
Abúndese, sin distraernos del tema, en la naturaleza de los intereses que los personeros del poder político del Estado mexicano han representado desde 1914, fecha arbitraria que, no obstante, emblematizan con Carranza un rediseño del Estado.
Carranza buscó equilibrar los intereses que representaba el poder político del Estado con los sociales que, en las teorías del Estado institucional y Estado democrático, debía atender urgente e imposponiblemente en aras de la estabilidad y la gobernabilidad.
Pero esos equiibrios fueron, a no dudarlo, frágiles, como se observa en la versión original de la Constitución de 1917, en cuya letra (aunque no en su espíritu) existe más no prevalece, la preocupación inspirada en la filosofía de la justicia social. Lo que prevalecen son otros imperativos filosóficos, ideológicos y políticos. Prevalece un conjunto de instituciones que servirían --como han servido desde entonces-- a los intereses devenidos del desarrollo del capitalismo de los siglos XIX, XX y XXI.
Esos intereses se explican, pues, en la filosofía del capital y no en la de lo social. La armonización constitucional plena y cabal, deseada y buscada, no fue posible. El Estado se diseñó para esos fines: atender los imperativos del desarrollo capitalista. Ello, señálese, no implica que el capitalismo --ni el capital, sino de sus posesionarios, usufructuantes, promotores y operadores-- sea malo para México, por lo menos en teoría. Pero la historia demuestra que sí actúa contra el interés social.
La gestión de fracasos generalizados del Estado mexicano en lo social --que incluiría la simulación democrática y la corrupción como estilo de gobernar-- tiene por telón de fondo su antípoda dialéctica: los éxitos particularizados en beneficio de la oligarquìa. Concluiríase que los fracasos generalizados del Estado mexicano (o del poder político de éste) en lo social no son atribuibles sin la concatenación y el "continuum" históricos al desempeño del Espuriato calderonista. éste es sólo estafetario. Sabiéndose ello e interpretar la historia antojaríase posible discernir las soluciones; éstas no vendrán del poder político del Estado antisocial y prooligárquico, sino de las avanzadas vanguardistas ciudadanas del pueblo incluso por la vía electoral.
Glosario: Antípoda: opuesto. Al otro extremo. "Continuum": concatenación lógica de diferentes estructuras dentro de un mismo sistema que expresa una línea de desenvolvimiento histórico. Oligarquìa: grupo de personas pequeño de dueños y/u operadores de capital en bancos, industria, comercio de bienes, especulaciòn financiera y bursátil, monopoolios y oligopolios que les permite influir en las ramas más importantes de la economía y en las decisiones políticas del Estado.

Microcosmos Mexicano

Por Fausto Fernández Ponte
"Para que la democracia sea verdadera deberá ser comunista y socialista, de lo contrario será simulación, como la mexicana".
Víctor Pérez Corona.
I
En reciente visita al Distrito Federal, este escribidor --quien desde los noventa vive en la ciudad portuaria de Veracruz-- vióse a sí mismo en un escenario urbano que describiría caleidoscópicamente las dimensiones precisas de nuestra realidad.
En un crucero vial importante, el de las avenidas Plutarco Elías Calles y Río Churubusco --frente a la sede delegacional de Iztacalco-- se exhibe con nitidez la composición de la naturaleza misma de la crisis que estruja con brutalidad a los mexicanos. Allí, de las seis de la mañana a las 21 horas, se ganan la vida unas 35 personas que, tras pesquisa reporteril con muchas de ellas, representan a otras tantas familias nucleares y extendidas, muchas de las cuales habitan en partes distantes de la urbe.
En ese crucero pululan vendedores de periódicos y revistas, churreros, dulceros --con sus ofrecimientos de chocolates y muéganos, cacahuates y chicles--, gelatineros, limpiadores de parabrisas, pregoneros de tarjetas teleéfonicas, etcétera. Entre esos 35 emprendedores y recursivos mexicanos figuran niños --de seis a 12 años--, adolescentes, adultos maduros y mayores hasta de 80 años de edad. Algunos de ellos, jóvenes incluso, tienen salud deteriorada o padecen defectos físicos. En los sondeos someros realizados por el escribidor emerge un cuadro de verismos dramáticos: el denominador común es la baja escolaridad --educación primaria y secundaria inconclusa-- y niños que no asisten a la escuela.
II
A esa baja escolaridad --y por ende baja alfabetidad-- súmase una proclividad que antojaríase vocacional por una adhesión a teísmos cuyo eje icónico es la Virgen de Guadalupe, preñada por la energía metafísica que la hizo madre de Jesucristo. Esa adhesión a convicciones teístas, empero, no oculta expresiones de descreímiento e incluso incredulidad.
Uno de los niños que venden chicles, de nueve años, se persigna antes de acercarse al conductor de un vehículo que espera la luz verde del semáforo. "Diosito me va a ayudar a que me compren los chicles", dice el niño. "Pero si no me ayuda, dice mi mamá que se vaya a la tiznada. A lo mejor la Virgencita sí me ayuda". La madre, al ver al escribidor conversar con el niño, se acerca y pregunta: "¿Va a comprar chicles?".
El escribidor le compra un chicle al niño. "¿No tiene trabajo?", se le pregunta a la mujer, mientras el chiquillo se aleja, hacia otro vehículo.. "¡Pues éste es mi trabajo!", responde ella. "En este momento estoy trabajando", explica, alejándose.
El gelatinero --un hombre cetrino, próximo a los 70 años de edad, risueño, se acerca a los vehículos durante el interludio fijado por el semáforo y ofrece la variedad de sabores de sus gelatinas que él mismo elabora desde la noche anterior en su casa. "A veces me va bien", dice.
"Y a veces me va mal, muy mal. Hay días que vendo 65 u 80 pesos, pero han habido días en que he vendido hasta 285 pesos. "¿Vives de vender gelatinas?", se le inquiere. "No", responde. "Mi mujer trabaja, pero no es suficiente. Nos acaban de cortar el servicio telefónico".
III
El gelatinero es un hombre que exuda buen humor, optimismo y, a la vez, hace gala de estar enterado de asuntos de economía, política y, desde luego, los problemas de México, la crisis rampante y la ineptitud y corrupción de los gobernantes, emopezando por "El Espurio".
El espurio es, ya lo habría adivinado el caro leyente, el Presidente de Facto Felipe Calderón, a quien califica con ironía como El Presidente del Desempleo".
Informa tener una hija en pasantía de medicina, con un promisorio futuro. "Yo perdí mi empleo hace dos años", informa. Por el crucero circulan toda clase de vehículos --desde los destartalados hasta los de lujo, así como microbuses y tráileres-- y, al decir de otros vendedores, "trabajamos en un lugar malsano, peligroso e inseguro".
Otro, un anciano, dice: "Estoy enfermo del pulmón".
Los contrastes son agudos, en alto relieve. El telón de fondo recoge esperanzas y desesperanzas de esas 35 personas que son un microcosmos del México que, colocadas por la crisis (y los causantes de ésta) entre la espada y la pared, ellos representan fielmente. "Yo tengo 20 años aquí", dice una vendedora. "Antes no éramos tantos, sino cuatro ó cinco, y ya me parecían muchos. Pero desde hace un año, dos años, ahora somos más".
Esa densidad tiene secuelas: "La convivencia entre nosotros es difícil; hay más competencia, peleamos". "¿Por quién vas a votar?", pregunta el escribidor a un hombre cincuentón, vendedor también. "Por el PRI", contesta. "¿Por qué?" "Pues porque son ladrones, pero no pendejos; en el PAN y el PRD son pendejos y ladrones". Hace una pausa. "Pero ni Dios nos sacará de la crisis".
Glosario: Somero: Superficial o leve. Teísmos: Referente o relativo a Dios. Verismo: Verdadero.

¿Cambios?

Por Fausto Fernández Ponte
"No nos engañemos: la guerra sucia PAN-PRI es entre facciones de la derecha disputando cotos electorales;de la derecha en disputa por cotos electorales: ambas son lo mismo".
Pedro Vigil.
I
El caro leyente José María Sales, quien informa leer a éste escribidor por Internet desde Guadalajara, Jal., trasmite su opinión acerca de la crisis que sujeta a México en sus zarpas: "Mientras la gente en todo el planeta espera cambios para vencer a la crisis, los gobernantes en su mayoría se empeñan en consolidar un sistema económico que ya es fallido".
Y señala: "En nuestro país, el Presidente Felipe Calderón, por quien yo voté en 2006, aplica políticas hechas precisamente para evitar cambios y para darnos más de lo mismo o peor".
Precisa, asimismo: "(...) Muchos de los que votamos por Calderón lo hicimos no porque creyéramos que (Andrés Manuel López) Obrador sería un peligro para México, sino por otras razones: "Temor al cambio verdadero e incluso de personas que promovieran ese cambio verdadero como Obrador (...) pensando que Calderón sería una versión seria, sin payasadas, de (Vicente) Fox". El leyente Sales confiesa: "Antes me repelía leerlo a usted (...) yo pensaba erróneamente que le tenía odio a Fox y Calderón (...) pero caí en la cuenta (de) que sus análisis son atinados...
II
"Me he convencido y ahora pienso que sin cambios verdaderos (usted los llama "estructurales" y "superestructurales") México irá como ya va por éste camino monstruoso hacia el megadesastre... "Ahora bien, ya en perspectiva, veo que Calderón no es un estadista, sino un politiquillo que sirve a intereses ideológicos, políticos y económicos que no son los de México...
"Si (Calderón) fuera un estadista ya habría pensado y actuado no en blindar una economía que crea más pobreza y sólo beneficia a los ricos, sino en cambiar realmente esa economía... "Le aclaro que no soy panista al estilo de (Manuel) Espino y (Germán Martínez) Cázares, y antes de Fox había yo había votado por (Carlos) Salinas y (Ernesto) Zedillo... (...) ¡Qué fiasco! "Pero ¿por qué cambié del PRI al PAN? Porque me convencí que Salinas y Zedillo no eran estadistas, sino sólo politicastros corruptos, cínicos, mentirosos como Fox y Calderón". Otro caro leyente, el señor Vigil, autor del epígrafe en la entrega de hoy, señala: "Usted es el único, entre los analistas que leo, que toma muy en cuenta lo que dicen sus lectores...
III
"Me supongo que usted y en general todos los analistas reciben muchas cartas de sus lectores, pero le agradezco que usted las reproduzca. No todos los analistas tienen razón... "Por eso me atreví a escribirle. Antes de empezar a leerlo yo no tenía idea de la derecha y la izquierda; no me importaba. Tengo 40 años de edad y hoy leo mucho sobre esas diferencias...
"Así es como llegué a la conclusión que el PAN y el PRI son dos facciones distintas de la derecha mexicana, en un horizonte donde no veo una verdadera izquierda... Yo nunca he votado... "Pero ahora sí voy a votar el 5 de julio por yo mismo o por usted, pues los candidatos que me piden que vote por ellos hasta éste momento no me han dicho cómo nos sacarán de la crisis...
"Tampoco me han dicho por qué invierten tanto dinero en sus campañas para servir al pueblo, a menos que piensen recuperar su inversión robándonos, mediante corrupción". Agradecimiento reiterado del escribidor a los caros leyentes, con una reflexión agregada: los cambios nunca vienen de la cúpula --de arriba--, sino de la base. Desde abajo.
Glosario: Estructurales: en sociología, relaciones internas y estables que articulan los diferentes elementos de una realidad, determinando la función de cada elemento; contribuyen a explicar el proceso de cambio de una totalidad. Megadesastres: vocablo compuesto: mega: enorme, colosal, mayor; desastre: sucedido infeliz y lamentable, de funestas consecuencias materiales, económicas, políticas y sociales (con pérdida de vidas humanas), en muchos casos irreparables. Superestructurales: en sociología, conjunto de instituciones cuya función es la de cohesion ar a la sociedad y a la cultura en torno a la base económica y asegurar la reproducción de ésta.


Asimetrías

¿Hay Soluciones?
Por Fausto Fernández Ponte
"El colmo del absurdo: Joe Biden muestra que hasta el imperialismo es de izquierda".
Norma González Vázquez.
I
El caro leyente Francisco González Muñoz, quien dice leer éstos pergeños desde Orlando, Florida, comparte sus pensamientos acerca de la crisis en México con una misiva asaz interesante, diríase que extraordinariamente honda. En su misiva, el señor González Muñoz describe lo que es, según su percepción y su parecer y sentir, el peculiar modo de ser del mexicano, y trasmite su evidente angustia por la crisis con una interrogante escueta: "¿Hay soluciones?" Y añade, en atentísima misiva trasmitida por el ciberespacio, lo siguiente: "Sé que cada mexicano tiene una solución a nuestros graves problemas, pero cada una es planteada en función del interés personal y no el social".
Precisa el leyente aquí identificado: "Lo que digo es que cada mexicano piensa en soluciones que le resuelvan el problema a él, no a los demás --los mexicanos todos--. Pensar así es parte de nuestros problemas... "Esa actitud es parte de la idiosincrasia del mexicano, desarrollada por experiencia histórica propia a partir del vector español, opuesto al vector indio: aquél, individualista; éste, colectivo, aunque místico y estoico".
II
Afirma: "Así somos. demás, El vector español tiene sustentos reconocidos (e) identificados por los historiadores: la religión (que usted llama organizada para fines de poder y negocio) y la iglesia católica, así (como) la educación".
El leyente González Muñoz arriba a un silogismo concluyente que antojaríase lapidario: "Resolvemos nuestros dilemas subjetivamente, anhelando que una energía metafísica teísta lo haga por nosotros; que otros se sacrifiquen, nosotros no... "Anhelamos, deseamos y de hecho convocamos o incluso pedimos y hasta exigimos mentalmente o en voz alta que esa fuerza metafísica nos de las soluciones a nuestros problemas personales o existenciales... "En esa esperanza --ni siquiera hacemos un esfuerzo invocando a la fuerza superior, antropomorfa y metafísica, a que acuda a auxiliarnos, resolviéndonos los dilemas-- le apostamos al futuro abstracto; no vemos al pasado... "Y el pasado ya nos dio las soluciones, en uno u otro sentido: el pasado nos dio la lección de que ninguna divinidad teísta resolverá los dilemas del presente; el pasado nos dice qué es lo que hay que hacer hoy".
III
Elucida: "Lo que tenemos que hacer hoy, si nos nutrimos del pasado, es hallar salidas de éste laberinto (en el) que nos encontramos. Sólo el pasado --la historia-- nos dice cuál es el camino a seguir... No hay soluciones mágicas... "Nos dice por dónde ir, cómo andar, cuándo empezar la caminada, qué nos espera por ese sendero, qué obstáculos nos aguardan y las claves para superarlos o evitarlos... También nos dice el pasado que el camino es interminable, sin fin... "Nunca pensamos en eel pasado, que es historia; nunca pensamos en nuestra historia, la de México y los mexicanos, la del hombre, la de la humanidad; pensamos que historia es sólo fechas y efemérides, nombres de calles... "Para el mexicanos, la historia es asueto con goce de sueldo, vacaciones, ceremonias, discursos. En lo general, ni siquiera recordamos pasajes históricos o a quienes dieron sus vidas para resolver dilemas y problemas como los de hoy... Pero, ¿pór qué no conocemos nuestro pasado, nuestra historia, ni aprendemos las lecciones que ésta nos da? Por las herencias ocultas conformadas por los vectores de nuestra idiosincrasia, la idiosincrasia del sometido y oprimido... "¿Hay soluciones? ¡Claro que sí las hay! ¡Y muchas, a la mano, a nuestro alcance, esperándonos! Pero la historia también nos dice que hay soluciones a medias o completas; en ambos casos, suelen ser soluciones dolorosas".
ffponte@gmail.com
Glosario: Fuerza superior, metafísica: entidad teísta antropolizada, de origen divino, ajena a las leyes de la física y del universo y/o a la oiencia. Vector: agente trasmisor o conductador de algo que influye en la naturaleza y composición de un todo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

BUSCO A NORMA JENNIFER GONZALES VASQUES QUE SE COMUNIQUE A ESTE NUMERO 7293-1107 7293-1107 CON PEDRO ORLANDO QUE LA EXTRAÑA MUCHO...