viernes, 24 de abril de 2009

Asimetrías Fausto Fernández Ponte

el DEMÓCRATA. Asimetrías Fausto Fernández Ponte
¿Hacia el Estado Totalitario?
Por Fausto Fernández Ponte

“La historia nos ofrece sus moralejas: mientras más severas son las crisis, mayor es la represión”.
Engelberto Anaya Gómez.

I
el DEMÓCRATA Asimetrías. Fausto Fernández Ponte. El pensamiento del caro leyente Anaya Gómez --consignado en el epígrafe de la entrega de hoy-- antojaríase atinente dados ciertos sucedidos recientes en el contexto de la descomposición, al parecer ya imparable, del poder político del Estado mexicano, cuyas conductas han derivado en crisis económica, política, social y cultural asaz graves.
Véase:
El Presidente de Facto, jefe espurio de la vertiente ejecutiva del poder político del Estado mexicano, Felipe Calderón, envió el martes pasado al Senado de la República –otra de las ramass del mismo poder político del Estado-- varias iniciativas de ley para legalizar una realidad ilegal: la militarización de la vida política y social de México.
Esa militarización en los hechos le otorga a las fuerzas armadas un papel cuya representación va a contrapelo, por un lado, de la experiencia histórica posrevolucionaria y, por otro, la esencia constitucional misma de las fuerzas armadas, que es la de velar por el pueblo. Contradice, asimismo, el origen popular vero de las instituciones armadas. Éstas combaten al pueblo.
Así, las propuestas del Espuriato calderonista distorsionan y desvirtúan la naturaleza moral de las fuerzas armadas, en particular dos de sus tres armas --Ejército y Marina--, que se sustenta sobre su origen histórico y garante de los intereses tangibles e intangibles del pueblo; éste último es el elemento constitutivo central del Estado mexicano, por lo menos en la teoría.
Más no sólo eso. Con esas iniciativas, el señor Calderón se propone destruir la mística de las fuerzas armadas, que era –sí, era-- la del respeto a los derechos civiles a la discrepancia, la disidencia, la oposición, la resistencia, ejercidos ora en lo individual, ora en lo colectivo –o social-- . Señálese que la pérdida de esa mística ha sido constante desde hace algunos sexenios.
Esa erosión paulatina de la mística ha llevado a los miembros de la más alta jerarquía de las fuerzas armadas a no discernir los aspectos morales y éticos é incluso ilegales y, ergo, criminales, de las órdenes giradas por el mando supremo, que es civil. Ello explicaría los continuos atentados castrenses en agravio de la ciudadanía. Por añadidura, esos atentados son impunes.
Así, de la coadyuvancia parcial en ciertas tareas con las autoridades coactivas del Poder Ejecutivo que la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos le autoriza a las fuerzas armadas se ha transitado a un protagonismo central. Hoy, los coadyuvantes no son el Ejército ni la Marina, sino los policías y procuradores de justicia (los agentes del Ministerio Público).
II
Temeríase que pronto serán también coadyuvantes de las fuerzas armadas los impartidores de justicia –jueces, magistrados y hasta ministros de la Suprema Corte de Justicia-- , faltando únicamente que las instituciones castrenses se erijan igualmente en legisladores, meta que presúmese viable por las sospechas del financiamiento del narco a campañas electorales.
¿Son esos temores exagerados? No. Esos temores se sustentan sobre una amplia y honda base de experiencias históricas, incluyendo las recientes –las que se remontan al fraude electoral de 2006 y sus secuelas-- y las tendencias inequívocas advertidas y registradas en la conducta del Presidente de Facto para criminalizar el derecho a la protesta social por la situación prevaleciente.-
El propósito es legalizar la represión militar y policiaca de las manifestaciones organizadas de descontento en amplios estratos de la sociedad y otras acciones, también devenidas de esfuerzos organizadores que preconizan el cambio de estructuras y superestructuras, y orientados a alcanzar ese objetivo al margen de las estrechas avenidas del régimen de partidos políticos.
Si las iniciativas de ley del Espuriato fueren aprobadas tras andar por el camino legislativo, la consecuencia sería terrible, pues implicaría establecer un régimen político de laya policiaca; es decir, un régimen totalitario, de uniformidad y pensamiento único, de alcance no distintos a los del fascismo y el nazismo.
Un régimen así –como el que se propone en las iniciativas presidenciales-- sería criminalizar además la diversidad y pluralidad ideológica y política que distingue al pueblo de México y que al conservadurismo mexicano le representa un desafío solo superable mediante la coacción y la represión. Para el conservadurismo, el pensamiento único tiene plusvalía estratégica.
El telón de fondo de esas intenciones enunciadas en las propuestas legislativas de carácter represivo del señor Calderón está conformado, al modo de ver las cosas de no pocos mexicanos conscientes de la realidad, por lo siguiente:
Uno, las proyecciones del Fondo Monetario Internacional, que para 2009 espera una contracción de la economía de México del orden del 3.7 por ciento, el doble del promedio en los países de Nuestra América. Contradictoriamente, el FMI acaba de de autorizar créditos al Estado mexicano por 47 mil millones de dólares.
III
Y, otro, las proyecciones de que habrá más descontento social debido a un mayor desempleo e inseguridad, consecuencia de la contracción en la economía de México.
Componentes adicionales de ese telón de fondo son la desigualdad social y cultural y socioeconómica y la injusticia general --manifestaciones de formas de organización económica y política cada día más inviables-- que se ceba más que nada en las mujeres y los indígenas. El modelo político se sustenta sobre premisas de la simulación de la democracia.
A las mujeres y los indígenas –la inmensa mayoría de la población-- se les escamotean derechos pseudolegalmente. Se han promulgado leyes contra la población femenina en Baja California, Colima, Durango, Jalisco, Morelos, Puebla y Sonora. En otras entidades federativas hay visos de promulgación de leyes contrarias a los intereses y derechos de las mujeres.
Un escamoteo evidente de los derechos de las mujeres y los indígenas se nos ofrece en lo laboral y en las candidaturas a renovar la Cámara de Diputados. Siendo las mujeres mayoría demográfica en México, las candidaturas no reflejan dicha realidad. En general, en el poder político del Estado son muy pocas las mujeres en puestos prominentes.
Otros componentes del telón de fondo es de carácter psicológico. Los personeros panistas del poder político del Estado mexicano quieren asegurarse que a ellos no les estallará en las manos el proverbial cohete social, el cual, a la luz de la intensidad de la agitación prevaleciente en México, tiene la mecha encendida. Por ello, las leyes draconianas.
El cohete del descontento y la inconformidad sociales tiene, en realidad, no una, sino varias mechas doquiera el territorio nacional. En el norte --en Sonora-- se repite el mismo fenómeno de 1906, que detonó la Revolución Mexicana; en el sur –en Chiapas-- , igual. En los otros puntos cardinales del país las expresiones de descontento están cada vez más extendidas.
La legalización de la militarización del país emprendida por el señor Calderón es, en realidad, un apresto previo para reprimir violentamente estallidos reivindicatorios sociales bajo la guisa de combatir a una faceta del crimen organizado, mientras consolida su proyecto de país. Éste sólo ha beneficiado a los ricos y endeudado y saqueado el patrimonio de los mexicanos.
Glosario:
Atinente: tocante o perteneciente.
Estructuras (de la sociedad): en sociología, conjunto de relaciones internas y estables que articulan a los diferentes elementos de una totalidad concreta.
Superestructuras (de la sociedad): en sociología, conjunto de instituciones cuya función es la de cohesionar a una sociedad y la cultura en torno a la base económica, y de asegurar la reproducción de ésta.

Asimetrías
Declaración del Fracaso
Por Fausto Fernández Ponte

“El jefe del imperio (está) acorralado por reglas que no puede cambiar”. Daniel Ortega.
I
La declaración final --¡67 cuartillas, nada menos, de vaciedades!— de la “cumbre” de las Américas es un documento sin duda valioso e histórico. ¿Valioso e histórico? Sí, pero no nos engañemos. Fue la declaratoria de un gran fracaso.
Para no pocos observadores en Nuestra América --la indígena, afro e ibérica-- y la del Norte (Canadá, Estados Unidos y México) este fracaso se sustenta sobre un hecho objetivo: en su crisis y repliegue global, el imperialismo se hace fuerte en las Américas.
Cierto. El imperialismo cava trincheras, erige muros y aprieta tuercas políticas en lo que el poder político del Estado “USAno” o estadunidense considera su “hinterland” o patio trasero: México y los países insulares y continentales de la cuenca del Caribe.
Así, fueron los jefes de Estado y de Gobierno de los países insulares –con la excepción de Cuba— y continentales de la Cuenca del Caribe (que EU siempre ha considerado un “lago propio”) los que se prestaron a producir esa declaración de un fracaso.
El imperialismo se salió con la suya: ningún acuerdo real devino de la “cumbre”, sino sólo la “reafirmación” a los principios de la ONU, la OEA, Carta Democrática Interamericana, el Consenso de Monterrey y la Declaración del Milenio.
Esos son, preciso es subrayarlo, los mecanismos de control político que el imperialismo USAno ejerce sobre los Estados americanos. Otros mecanismos (Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial y los tratados de “libre” comercio) son económicos y financieros.
Pero lo que fue fracaso para los Estados americanos en general, fue un triunfo político-diplomático para EU: logró desactivar los detonantes declarativos que reflejan afanes reivindicatorios, ya ocurrentes y dramáticos, en Nuestra América.
II
Por ello, las sesiones plenarias fueron secretas, para evitar que trascendiesen las discrepancias y disidencias que se manifiestan en empeños bolivarianos –independentistas— históricos para desasir a Nuestra América del imperialismo USAno.
Véase:
Por principio, el citado documento fue intitulado “Declaración de Compromiso”, así denominado porque resultó de un “consenso” Estados Unidos evitó una votación de los mandatarios americanos para no mostrar grietas rupturistas entre los asistentes.
Así, el documento final no fue avalado por varios jefes de Estado y de Gobierno de las Américas, lo cual descubre que no hubo tal “consenso”. No en vano Felipe Calderón, jefe espurio del Estado mexicano, exaltó, eufórico, los “éxitos” de la “cumbre”.
¿Se puede culpar de ello a Barack Obama? ¿Representó acaso el USAno en Trinidad y Tobago un papel de duplicidad e hipocresía, con sonrisas y abrazos y frases cálidas de amistad, mientras tras bambalinas sus alfiles apretaban a los homólogos americanos?
Para el Presidente Ortega, de Nicaragua, así como para sus homólogos Hugo Chávez, de Venezuela; Evo Morales, de Bolivia; Rafael Correa, de Ecuador; Luiz Inácio Lula de Silva, de Brasil, entre otros, don Barack sería un rehén.
Sí, pero, ¿rehén de quién o de quiénes? De los intereses económicos --financieros, bancarios y bursátiles, comerciales, industriales y tecnológicos--, ideológicos y políticos y militares de EU, sin duda casi todos trasnacionales.
Como consecuencia, existen muchos entreveramientos y traslapes de variopinta naturaleza en una colosal y densa, muy densa, y gruesa urdimbre de concatenaciones. Ello ha creado una cultura del poder que tiene mucho de colonialismo interior y de imperialismo.
La cultura de poder creada por esos intereses y sus alcances en EU es incontrovertiblemente imperialista y sus conductas suelen ser, a veces con matices. Esa es precisamente la laya vera de lo que la ciencia política identificaría al imperialismo.
III
Esos intereses --vastos y asaz complejos— influyen de tal jaez en el poder político del Estado USAno –o estadunidense—que éste es ejercido con modalidades rayanas en una forma de plutocracia, que sirve mayormente a los intereses especiales. Ello, en lo interno.
En lo externo, en el trato del Estado USAno con los demás Estados del planeta, los intereses especiales son los que diseñan las políticas bilaterales y multilaterales y determinan el curso a seguir por éstas.
El Presidente Obama parecería tener conciencia y, por tanto, noción precisa de ello; es decir, de la existencia de esos intereses –el imperialismo— y de que estaría secuestrado por éstos, sin metáforas e hipérboles. Ese secuestro, ¿sería real?
Si abducido por esos intereses, don Barack carecería de libertades para diseñar y aplicar políticas devenidas de su propia cosmovisión –su formación política— y sus convicciones y compromisos políticos y morales con el electorado.
Hé allí el dilema del señor Obama. Su secuestro, que sería político, moral y ético, y operativo, tiene un equivalente al de la proverbial jaula de oro. Es el hombre más poderoso del mundo, tal vez el más famoso, pero su poder y su alcance sería pírrico.
Es la figura carismática nominal –el rostro “tercermundista” del imperialismo que depreda y saquea con brutalidad, precisamente, al Tercer Mundo, el de Nuestra América, y los millones de pobres en EU. ¿Está siendo usado y se deja usar?
Pero ignórase si el señor Obama es sólo un gran actor o un prestidigitador que juega con espejos, luces y humo negro, o si su dilema como secuestrado de los intereses del imperialismo es genuino. En Puerto España mostró ser un Jano, con gran talento.
Glosario:
Abducido: del verbo abducir, secuestrar, plagiar.
Carta Interamericana: Acuerdo adoptado por la OEA en el 2001.
Consenso de Monterrey: acuerdo tomado por los Estados americanos acerca de la financiación para el desarrollo.
Declaración del Milenio: acuerdo, en el marco de la ONU, de los Estados de economías de capital, mercado y consumo desarrolladas y en vías de desarrollo para erradicar la pobreza.
Jano: en la mitología romana, el dios de dos caras. Una atrás, otra adelante.
OEA: Organización de Estados Americanos.
ONU: Organización de las Naciones Unidas.
Asimetrías
Olivares en Perote
Por Fausto Fernández Ponte
“La tierra es un medio de producción cuya propiedad debe ser social ya que quienes lo hacen producir son muchos y sus productos son para satisfacción de necesidades de muchos”.


Agustín Rodríguez Callejas
I
Sábese de un proyecto, ya andante, de plantar olivares en la región de Perote, en el Estado de Veracruz, que primero concitó incluso el patrocinio de los personeros del poder político del Estado mexicano de adherencia a las premisas filosóficas y silogismos ideológicos y políticos del Partido (de) Acción Nacional y, hoy, a las del Partido Revolucionario Institucional.
Empero, el carácter social del proyecto –plantearía un régimen cooperativo de producción-- indujo a los personeros panistas del poder político del Estado mexicano (burócratas y legisladores federales y locales de esa filiación partidista) a satanizar la naturaleza y los alcances del aludido propósito de sembrar olivos en el altiplano veracruzano.
Esa satanización del proyecto olivarero ha trascendido los confines del panismo en el poder político del Estado mexicano y accedido, más allá de la metáfora, la hipérbole y las redundancias y pleonasmos retóricos, al ámbito de la contradicción ideológica y se ha traducido en políticas de descalificación de los méritos prospectivos del plan.
Tal satanización se ha manifestado (y continúa maniféstandose) mediante la negación de la naturaleza y alcance del proyecto: el lugar es, según imperativos científicos demostrados y con arreglo a urgencias coyunturales e insoslayables ingencias estructurales de la economía de mercado, el más apropiado. El proyecto tendría un gaje productivo vero: crearía empleos.
Ese resultado –-el de crear empleos en un país de desempleados y el propósito que presumiblemente lo inspira-- tiene plusvalía estratégica. El poder político del Estado mexicano, encabezado de facto por Felipe Calderón, tiene ante sí el dilema de crear empleos, meta superior a la de la supervivencia política del PAN a la luz del proceso electoral próximo.
La otra cara del dilema del panismo es, obvio antojaríase, el de la producción que resultaría del esfuerzo y concurso cooperativo entre el capital contante y científico- tecnológico y las fuerzas productivas, pues ello atentaría, piénase en esos círculos, contra la ideología a favor del capitalismo salvaje neoliberal que emblematiza y abandera el Espuriato calderonista.
II
Un proyecto así, como el de Perote, implicaría un equivalente moral a aceptar la producción colectiva de bienes y servicios –satisfactores de necesidades sociales-- como vía de probada eficacia para crear empleos. Las economías capitalistas de muy desarrolladas de Alemania, Inglaterra, Italia y otros países europeos, se sustenta sobre las cooperativas de producción.
Más la ortodoxia del capitalismo tarzanesco cuyos valores enarbola el panismo desgobernante tiene atrapado a éste. Sus enfoques prejuiciados y, por ende, estrechos y superficiales, de la realidad socioeconómica en México (y, por inferencia válida, Veracruz) , cancela cualesquier intenciones pragmáticas de vencer al monstruo del desempleo creado por el neoliberalismo.
Pero no es únicamente ese móvil –el de que no se piense que el señor Calderón se ha tornado súbitamente “socialista” o “comunista”, sino también otros vectores poderosos, los de la corrupción que, idiosincrásica en México, preside cual elemento determinante históricamente las actitudes y conductas y decisiones de los personeros del poder político del Estado mexicano.
Visto así, antojaríase evidente que los proyectos como el de plantares olivares en Peroto es, prejuiciadamente, “¡socialismo!”, si no es que franco “¡comunismo!”. Pero los personeros del poder político del Estado mexicano de laya panista no se atreven a denostar a los fantasmas dantescos ya idos del “comunismo” y denuncian al proyecto en Perote con otros argumentos.
Esos argumentos son los de la supuesta inviabilidad de plantar olivares en la región. Para ello, se aducen que las condiciones climáticas prevalecientes en la región son desfavorables, exhibiendo así una ignorancia que obsérvase supina acerca de un tema, el agrícola, que los lleva a dictar el fiat de un fracaso del proyecto. El clima, dice un legislador de nombre olvidado, es muy lluvioso.
Pero el proyecto se sustenta sobre bases científicas, lo cual ha animado a empresarios españoles más pragmáticos que los mexicanos a invertir capital y “know how” para plantar y cosechar olivares y satisrfacer un vacío en la demanda creciente de aceite de oliva no sólo en México, sino también en otros países de Nuestra América e incluso Estados Unidos.
III
Las bases científicas –sin duda experienciales y, por tantol, demostradas-- del proyecto son el cúmulo de resultados de análisis de tierras, climatología y plurimetrías, así como mediciones de temperatura no sólo durante el año, sino también la de cada 30 minutos. Con ello se concluyó que el Valle de Perote es magnífico para el cultivo del olivo.
Tocante a las lluvias –otro de los deméritos subrayados por los detractores panistas del proyecto--, los estudios realizados concluyeron que el promedio pluvi al anual es de 500 a 800 milímetros es ideal para cultivar el olivo de riego. Subráyese que el cultivo de riego sería apoyado de febrero a mayo, lo que garantizaría cosechas buenas y constantes con gasto mínimo.
Existen, sin duda, áreas del Valle de Perote en donde el cultivo no es recomendable, ya que en ellas se registran nevadas tempranas cada diez años, pero esas tierras, localizadas e identificadas, han sido desestimadas para el proyecto. La altura media de la región es superior a la de la cuenca del Mediterráneo, pero el cultivo no es hoy como en la época de los romanos, hace 22 siglos.
Los inversionistas españoles, agrupaciones de campesinos, así como los patrocinadores y promotores del proyecto –entre éstos últimos incluyese en lo social y político-administrativa al gobierno del Estado de Veracruz-- tienen una referencia elocuente a su favor: los olivares en Tulyehualco, Distrito Federal, cuya altitud es mayor que la del Valle de Perote.
Menciónese a mayor abundamiento que los olivares defeños producen anualmente sin ningún cuidado humano de algún tipo unos 80 kilos por unidad ¡desde hace 500 años!, lo cual demuestra y confirma que el olivo es extremadamente adaptable. Se cultiva en Argentina, Chile, Australia y Estados Unidos. Existen otros argumentos de peso a favor del proyecto.
1) Si los inversionistas tuviesen dudas lisa y llanamente no harían la inversión en árboles y almazaras e infraestructura auxiliar y demás instalaciones de beneficio industrial.
2) Existe un mercado tanto nacional como para la exportación claramente ubicado.
3) Y, según proyecciones, se crearán miles de empleos en la región, así como en otras zonas distantes –las de distribución-- principalmente urbanas.
Las objeciones acientíficas --y con argumentos falsos en lo técnico-- de los panistas al proyecto van a contrapelo de las propias políticas en materia agrícola del gobierno calderonista. La secretaría de despacho de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación ha hecho estudios y aconsejado y propicia encarecidamente el cultivo del olivo en México.
Identifícase otro argumento elocuente a favor del cultivo en Perote: el olivo ya es considerado en México un árbol autóctono. Los panistas que se oponen al proyecto por móviles ideológicos y políticos –éstos, de carácter preelectoral--, preconizan, no sin alardes de inanidad e ignorancia, el desarrollo de los biocombustibles , sobre todo biodiesel.
Como sabríase, en ciertos ámbitos estadunidense y brasileño y, no se diga, de países europeos, no se considera aconsejable el desarrollo de la biodiesel dadas sus secuelas terribles en lo ambiental, ecológico, social e incluso económico. El Presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, piensa que el precio del desarrollo de biodiesel en su país es “impagable”.
Al exhibir su torpe oscurantismo, rústica incultura y rudo oportunismo político-electoral, esos detractores del proyecto olivarero parecen tener un interés adicional. ¿Querrían, acaso, que los inversores hispanos los hicieren beneficiarios de las fórmula que hicieron célebre en sus sexenios Carlos Salinas y Vicente Fox: un diez por ciento de comisión a cambio de anuencias?
Ffponte@gmail.com
www.faustofernandezponte.com
Glosario:
Almazaras: molinos de aceite.
Fiat: decreto inapelable. Decisión inatacable, indiscutible, por lo general autoritaria.
Tarzanesco: perteneciente o relativo a Tarzán y, por inferencia, a lo salvaje.

No hay comentarios: