el DEMÓCRATA
Asimetrías
Un Candidato en Campaña
Fausto Fernández Ponte
“Las acciones del Ejército en Michoacán y, por extensión, en todo el país, nos dicen que vivimos en un estado no distinto
al de una dictadura militar”.
María Elena Quero.
I
La cara leyente Quero, cuyo sentir se refleja en el epígrafe de la entrega de hoy, nos describe un encuentro con un amigo suyo mutante de piel priísta a panista y que es ahora candidato alboañil a una diputación federal por un distrito que no identifica.
Consignamos verbatim a seguidas lo que no sin obvias habilidades literario-periodísticas describe la señora Quero:
“Mi amigo (nos conocemos desde chamacos) me vino a ver y tuve más a o menos éste diálogo:
“--Vengo a pedirte que votes por mi el próximo 5 de julio, que me ayudes, que hables con tus amigos para que voten por mi, pero sobre todo para decirte que quiero servirte como diputado….
“--¿Por qué debo votar por tí y no por otro candidato?
“--Pues porque me conoces, soy el mejor…
“--¿Y para eso gastas tanto dinero en tu campaña?
“--Bueno, no es dinero mío, aunque te confieso que he estado poniendo de mi bolsillo… Me está costando la campaña… Espero que pueda recuperar lo que he estado gastando de mi peculio.
“--Entonces, ¿quién financia tu campaña para servirme a mi en la Cámara de Diputados? ¿Es dinero de tu partido o de amigos o de tus simpatizantes o del “narco”?
¿Cómo piensas recuperar lo que tù le has metido de tu bolsa a la campaña?
“--No, no. El “narco” no me está dando dinero o; no lo he visto. Es dinero de algunos amigos, mío también, pero sobre todo es dinero tuyo…
“--¿Mío? Yo no te dado dinero; no le he dado dinero a ningún candidato… ¿Por qué me dices que es dinero mío?
“--Porque el dinero para las campañas viene, a fin de cuentas, del contribuyente, de tus impuestos; es tu dinero… El IFE lo recibe del Congreso, está considerado en el presupuesto, y se lo da a los partidos y éstos a los candidatos…
II
“--¿Gastamos nuestro dinero en votar aunque no votemos? ¿No damos el lujo de tirar ese dinero al no votar?
“--Así es… Pero si tu dinero destinado por ti como votante a las campañas electorales y a las elecciones es tirado al caño por decisión tuya es cosa de la democracia: se vota o no se vota… Y si votas, pues es dinero bien gastado...
“--Estoy en desacuerdo… Me parece dinero mal gastado para tratar de servirme a mi en la Cámara de Diputados. Podrías servirme mejor desde otra trinchera, ¿no crees?
“—No, no lo creo. Estoy convencido de que te puedo servir muy bien como diputado…
“--¿Qué harías por mi como diputado? ¿Cambiarías el modelo económico, el sistema político que ya no me sirve a mí, a los mexicanos, por lo menos desde hace un cuarto de siglo?
“--Bueno, no se trata de cambiar al sistema sólo por cambiar, quitar un modelo para poner otro, únicamente porque algunos lo desean. ¿Y qué clase de modelo? No vamos a experimentar: se trata de hacerle reformas al sistema, al modelo, desde la Cámara de Diputados.
“--¿Por qué no quieres cambiar de modelo o de sistema no obstante que éste no ha dado resultado, pues mira en qué situación estamos?
“--Bueno, no estamos tan mal. Y la causa de la turbulencia económica pues nos vino de los gringos, es global…
“--¿Es ese tu diagnóstico?
“--Sí. Por supuesto. Reconozco que hay que hacer algunas reformas, pero el modelo, el sistema, es bueno, ha dado buenos resultados…
“--¿Buenos resultados? ¿Pobreza para las mayorías? ¿Desempleo? ¿Incertidumbre? ¿Violaciones de todos nuestros derechos? ¿Ilegalidades establecidas bajo supuestas legalidades? ¿Descontento? ¿Más delincuencia? ¿Mayor inseguridad? ¿Más zozobra?
“--Bueno, Elenita, yo sólo vine a decirte que te quiero servir en la Cámara haciendo buenas leyes que te beneficien, que te protejan, y que para ello tendrías que votar por mi, pero si tienes dudas mejor vendré otro día…
III
“--No te ofendas por mi franqueza y mis dudas, pero sabrás que muchos de los que votamos --pienso que la mayoría-- tenemos algunas dudas que lo candidatos no nos han aclarado.
“--¿Cuáles dudas? Dímelas…
“—Ya te las dije. Muchos votantes pensamos que las reformas al sistema o al modelo no nos van a sacar del hoyo; es necesario crear un nuevo sistema o un nuevo modelo y veo con tristeza que tú no lo ves así. Te pregunto: ¿Por qué no lo ves así? ¿Por qué insistes en más de lo mismo, en un modelo o sistema que no ha funcionado?
“—Ya te dije. La crisis nos llegó de fuera; es cosa de mala suerte: nos tocó y ya, nada podemos hacer, sino esperar a que pase. La mala racha pasará pronto, en unos meses. Aguantemos el temporal…
“—No me vengas con eso. La crisis no nos llegó de fuera; ya estaba aquí, desde hace varios sexenios… Pero, ¿por qué estás tan convencido de que ésta que llamas mala racha pasará pronto? ¿Sabes algo que los electores no sabemos? Yo, como votante, necesito saber… Mi voto debe ser un voto informado para razonarlo.
“—Bueno, no lo sé, pero algo me dice que la mala racha pasará pronto…
--“¿Algo? ¿Qué es ese algo que habla contigo, que te dice que la mala racha pasará?
“—Bueno, nosotros… el Presidente… Felipe (Calderón) tiene información que le hace sentirse seguro de que la mala suerte no durará mucho…
“--¿Qué clase de información?
“—Pues acuérdate… toma en cuenta que Felipe es el hombre más y mejor informado de México…
“---La neta, lo que se dice la mera neta es que Calderón no parece ser el más y mejor informado… Creo lo contrario, que está muy desinformado o que de plano nos oculta información… Ya viste lo de la influenza… ¿Quiere hacernos creer que la crisis es cosa de nuestra imaginación?”
ffponte@gmail.com
Glosario: Verbatim: textual, tal cual. Tal como se dijo o escribió.
El Estado, ¿Dónde Está?
Fausto Fernández Ponte
"¿Hay Estado en México?
Jaime Cárdenas.
I
La pregunta de Jaime Cárdenas es inquietante, pues adviértense indicios, dramáticamente obvios para no pocos mexicanos, de que por lo menos uno de los elementos constitutivos del Estado mexicano es disfuncional o está paralizado. El señor Cárdenas hizo la pregunta el martes (26/V/09) en el Foro de Contraste de propuestas de partidos ante las elecciones del 5 de julio, realizada por el Instituto Federal Electoral. Don Jaime es candidato del Partido del Trabajo a una curul. Volvamos al tema del Estado. Otros elementos constitutivos del Estado --como son el pueblo, que es el principal y más importante, así como la soberanía y el territorio-- parecen padecer disfuncionalidad en gradación variopinta no pocas veces espectacular.
La inquisitoria del señor Cárdenas tiene, a nuestro ver, la doble cualidad de registrar y reflejar un sentir que antojaríase generalizado en ciertos estratos pensantes, vanguardistas y progresistas, de la sociedad mexicana; es, amén, una pregunta informada. A ello sumaríase que el inquiriente aquí identificado fue consejero del IFE en el breve período --ya histórico-- de mayor credibilidad que haya gozado esa institución, desacreditada hoy tras el grotesco fraude de 2006. Ese fraude, consígnese con puntillosa y documentada precisión, se representó en la actuación del IFE para que, en támden con el Tributnal Electoral del Poder Judicial de la Federación, impusiera de facto a Felipe Calderón como Presidente de México. Esos son hechos insoslayablemente verosímiles.
El señor Calderón niégase aun a un recuento de votos, exigencia la cual teransita ya, recursivamente, por las avenidas judiciales interamericanas e incluso ha sido planteada como violación a los derechos humanos.
II
Señálese que esas acciones judiciales interamericanas --promovidas principalmente por la revista Proceso-- han impedido que el Presidente de Facto y sus epígonos, aliados y afines en el poder político del Estado hayan destruido las boletas electorales. Hágase la salvedad que ésto es, desde luego, historia ocurrente. Que esa historia sea desconocida o ignorada por muchos mexicanos o que el desenlace electoral sea aceptado como dudosa o conveniente por un grueso ciudadano es otra cosa. Más no nos desviemos del tema. La pregunta del señor Cárdenas --investigador titular del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, político y autor de libros, entre éstos, "Poderes fácticos e incompatibilidades parlamentarias"-- es atañedera.
Y es que lo que se advierte como existencia y, ergo, presencia y alcance del Estado en nuestra vida nacional es únicamente el andamiaje coactivo y coercitivo --violencia legal--, bajo el control de los personeros panistas del poder político de aquél. De ello hay expresiones feahacientes hoy en Michoacpán y, hace meses, en Chihuahua y en otros de los 31 Estados Unidos mexicanos, que describen que existe un estatus de excepción y de interdicción a contrapelo de la Ley Suprema. Es es descomposición.
Esa descomposición del poder político del Estado permea a éste, contagiándolo de tal guisa que exhíbense indicadores que inducirían, no sin razones, a identificarlo como disfuncional o errado, clasista o francamente fallido. Y es que en más de un sentido --desde la comprensión y discenimiento convencional acerca de la razón de ser el Estado--, el mexicano acusa fallas, siendo la principal y más evidente el diseño y aplicación de políticas de origen y consecuencias antisociales.
III
¿Estamos, acaso, ante un Estado antisocial o, por decirlo precisoriamente, antisocietal? ¿Estamos ante una agresión declarada de uno de los elementos constitutivos del Estado, el poder político, contra otro de esos elementos, el mandante, el pueblo? Para llos estratos lúcidos, pensantes, informados y actuantes de la sociedad mexicana, eso es precisamente lo que ocurre. El enemigo está dentro del Estado mexicano y se representa en su poder político, cuyos personeros son, admítase, alfiles de poderes fácticos.
Esos personeros del poder político tienen cotos e ínsulas potestarias: la vertiente ejecutiva, para los panistas; la legislativa, para panistas, priístas y perredistas y ortros. La Judicial, para sofistas del conservadurismo jurídico más estratificado.
En la percepción ciudadana, la descomposición del poder político del Estado, al contagiar a éste contamnina también al elemento constitutivo mayor, el pueblo. La consecuencia: una anomia rampante, transversal y, por lo mismo, peligrosa.
No hay Estado. O, dicho de otro estilo, el Estado mexicano está en una carrera frenética, desbocada, de descomposición que aun no ha alcanzado su ápice o punto de apogeo; podría todavía ser posible revertir ese carácter sin acudir a la catarsis revolucionaria.
Pero revertir el proceso mediante vías reformistas y no revolucionarias ofrece riesgos, pues no se cercenarían del todo las cabezas de la hidra, que renacen inmediatamente. La solución parece simple: refundar al estado --un Estado social--, sí, pero... Sí, pero ¿cómo refundar al Estado mexicano? ¿Y cómo crear uno nuevo, sincrético, cual singladura del "continuum" de la historia? Ésta señala vías evolutivas, emblematizadas en el desarrollo del proverbial cerebro de Broca: una formación nueva sobre otra vieja.
ffponte@gmail.com
Glosario: Anomia: falta de correspondencia entre los individuos y sus conductas individuales y colectivas y las normas y reglas sociales. Broca: nombre de un personaje primitivo imaginado por el astrofísico y astrónomo estadunidense Carl Sagan (1934-1996) para describir el proceso de la evolución del cerebro humano, el cual posee un basamento repitiliano sobre el cual se han acumnulado el crecimiento del órgabno. Autror de "Los dragones del Edén", "Sombras de nuestros antepasados olvidados", "El cerebro de Broca", "La conexión cósmica", entre otros. "Contnuum": continuidad del desarrollo de formaciones sociales, políticas, económicas, Etc., cuya conformación posee elementos de anteriores.
Singladura: en navegación, distancia recorrida por un navío en un lapso determinado (12 ó 24 hoiras). También intervalo que empieza a contarse desde el mediodía.
El Jefe Máximo
Fausto Fernández Ponte
“¿Por qué Rechazó tan tajante Calderón la valiosa ayuda que le ofrecían UNAM e IPN? (…) ¿Acaso le dio miedo que
descubrieran su desquiciante patraña?”.
Elidee Leonor Fernández García.
I
Manuel Bartlet fue el primero, hace meses; Luis Téllez, luego, entre febrero y marzo; ahora, días há, Miguel de la Madrid. Los tres coincidieron en señalamientos puntuales acerca de los quehaceres presidenciales de Carlos Salinas de Gortari.
Entreverados, Carlos Ahumada y Roberto Madrazo hacen delaciones en sendos libros. Aquél, notorio por corrupto y mafioso y tonto útil en la conspiración del señor Salinas y Vicente Fox contra Andrés Manuel López Obrador. De don Roberto sábese que es contumaz tramposo.
Para comprender el significado de lo dicho por esos personajes habría que identificar los componentes del pasado reciente –digamos de 1988 a la fecha—y los vìnculos entre los cuatro y el contexto actual.
Ubiquemos a cada actor en su propia papel pasado y presente, el que representaron en la el escenario en el que don Carlos era el actor mayor, y el actual, también dominado por la actuación dominadora, caciquil diríase, de éste.
Don Carlos es, a la vez, actor embozado entre un conjunto escénico de títeres y el titiritero único. Es el hombre fuerte, políticamente, de México. Es, para muchos, “El Jefe”, incluyendo a los señores Bartlett, Téllez y al propio don Miguel.
“El Jefe” Salinas ejerce un maximato –como el de Plutarlo Elías Calles-- bajo modalidades y peculiaridades fácticas e informales. Ese maximato se extiende a personeros mayores y menores de los tres partidos políticos mayores de México.
El señor Salinas manda en el PRI, en las cámaras y no pocos gobiernos de los 31 Estados Unidos Mexicanos y sábese documentadamente que su alcance llega hasta Felipe Calderón, quien removió al señor Téllez a sugerencia suya.
II
Los tres hablaron –que no denunciaron ni acusaron, pues denunciar y acusar es un juicio de valor formulado por aquellos segmentos de la ciudadanía enterada de lo dicho por esos personajes, sino delaciones espontáneas, coyunturales-- sin pensarlo.
Pero esa peculiaridad –la delación espontánea-- le otorga a lo dicho por don Manuel, don Luis y don Miguel un valor documental que, a la luz que sobre esos sucedidos presuntos arrojaren los métodos del historicismo, son insoslayables.
Ello antojaríase verismo incontrovertible. No se puede soslayar lo dicho, como tampoco es soslayable su significancia ocurrente –la actual-- ni sus consecuencias previsibles ni la cercanía dígase cómplice de los conspicuos dicente.
Don Manuel era el secretario del despacho de Gobernación del entonces Presidente De la Madrid y responsable, ante éste, de que el proceso electoral de 1988 tuviese un desenlace favorable al candidato de éste, que era el señor Salinas.
En ese aciago año, don Manuel presidió sobre una operación que hizo “caer” al sistema de cómputo de votos para evitar que que trascendiese que la votación favorecía a Cuauhtémoc Cárdenas, otro de los candidatos (el tercero era Manuel J. Clouthier).
Don Carlos dispuso que el sistema de cómputo fuese desactivado. Para ello no recurrió a una operación a trasmano, sino que lisa y llanamente hizo que de la oficina del Presidente De la Madrid se le diese la orden al señor Bartlett. Éste obedeció.
Una vez asumida la Presidencia mediante esa operación equivalente a un “coup d´État”, don Carlos premió al señor Bartlett designándolo secretario del despacho de Educación Pública; luego lo hizo gobernador de Puebla. Favor recibido, favor pagado.
III
Don Manuel extrapoló lo ocurrido hace 21 años en una alusión indirecta en un entorno periodístico acerca del episodio, pero atribuyó al señor Salinas la autoría y la responsabilidad de la “caída” del sistema de cómputo; éste señalaba una derrota.
Más lo dicho por el señor Bartlett no pasó a mayores; don Carlos ni reaccionó. ¿Por qué? Porque a don Manuel –ahora sospechoso icono de la “izquierda” mexicana-- fue autor material del fraude electoral del 88 y golpista por inferencia válida.
¿Y el señor Téllez? A don Luis lo pillaron con una grabación electrónica realizada, presumiríase, por motivos de un supuesto revanchismo amoroso, en la cual decía o dijo que el señor Salinas se había robado la mitad de la partida secreta.
Pero las afirmaciones delatoras más contundentes, por acreditadas, fueron las del exPresidente De la Madrid, forzado después por don Carlos y sus propios allegados a desmentirse con humillación pública unas horas posteriores a su difusión.
Ello, sin duda, aumentó el acervo de credibilidad de la periodista Carmen Aristegui, aunque fue acusada por el señor Salinas de “aprovecharse” de la “senilidad” de don Miguel y de su muy supuesta vulnerabilidad cerebral y falta de lucidez.
Don Miguel, cabría reiterar precisoriamente, dijo que el señor Salinas se había robado la partida secreta –una suma incalculable de dinero de la que hasta 1998 el Presidente disponía discrecionalmente-- y confirmó, además, otras sospechas.
Confirmó el golpe del 88, los motivos del “Quinazo” y las ligas presuntas de don Carlos con el “narco”. Pero esa delación descorre también los velos que ocultaban la existencia de un maximato político en un modelo de simulación democrático-electoral.
ffponte@gmail.com
Glosario: “Coup d´État”: golpe de Estado.Delación: en su sentido semántico, revelar actividades desconocidas de alguien o algo, acusar, denunciar; en su sentido jurídico tiene otra connotación, la de proveer a la autoridad información acerca de terceros. Maximato: periodo de ejercicio fáctico e informal del poder por parte de Plutarco Elías Calles, a quien sus allegados y la ciudadanía en general llamaba Jefe Máximo, de allí la denominación. Su maximato lo ejerció desde 1924. En 1928 dejó la Presidencia, pero en los hechos era el hombre fuerte del país hasta 1936, en que el entonces Presidente Lázaro Cárdenas lo expulsa del país. “Quinazo”: la detención, por el Ejército, de Joaquín Hernández Galicia, “La Quina”, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores Petroleros de la Repùblica Mexicana, el 10 de enero de 1989. Durante el proceso judicial trascendió que el Ejército “plantó” un cadáver y armas en una casa que, a la postre, resultò no ser el domicilio del líder petrolero. Empezo, pasó una década en la cárcel.
sábado, 30 de mayo de 2009
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