sábado, 23 de mayo de 2009

Asimetrías

el DEMÓCRATA Asimetrías. Fausto Fernández Ponte

Los Diputados, ¿Nuestros?
Por Fausto Fernández Ponte

“El voto independiente será muy delgado el 5 de julio próximo”. Gisela Rubach Lueters.
I
El Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública de la Cámara deDiputados ha identificado en sus pesquisas acerca del comportamientoelectoral de la ciudadanía una tendencia inequívoca al abstencionismodel 65 al 69 por ciento. Dicho de otra guisa, caro leyente: los nobles y leales ciudadanosde México no votarán como debieren en las elecciones convocadas pararealizarse el domingo 5 de julio del año corriente.
¿Preocupante? La respueta depende de a quien se la haya pedido elleyente, como bien diríase, presúmese, en los informados cenáculosfilosóficos del proverbial Oráculo de Pajapan, el centenario donProtasio Coatl. Así, veríase que hay quienes ese abstencionismo –casi siete decada diez ciudadanos no votaría, según el centro de ideas de laCámara de Diputados aquí citado-- no es una causal de “angst” oangustia societal. Carece de importancia.
¿Por qué? Por que, idealmente, con arreglo a los enunciados y mitosde un modelo político democrático de cuya existencia se presumesofisteramente en México, el abstencionismo es visto como una de lasexpresiones de la democracia. Pero ello es, precisamente, una falacia, pues la definición aquíconsignada --el abstencionismo es expresión confirmatoria de laexistencia de una democracia que preconiza el albedrío electoral--ignora sus vectores causativos reales. E ignora, por añadidura, la experiencia histórica. La historia nosinforma sin juicios de valor que los procesos electorales para renovarla Cámara de Diputados a medio sexenio registra un altoabstencionismo.
Eso está documentado. Sí, pero ¿por qué sucede? Porque históricamente –eso también estáprolijamente documentado-- los electores muestran un desencanto quelos politólogos llamarian “estacional”; es decir, ocurre cada seisaños, a mitad de un sexenio presidencial.
II
Y ese fenómeno repítese hoy. El desencanto ciudadano tiene, a suvez, causas y, sin duda, efectos. En el caso de ésta renovacióninminente de la Cámara de Diputados, los ciudadanos padecen no sólodesencanto, sino franca irritación. ¿Por qué están irritados los ciudadanos con los diputados? Porquela actuación de éstos, así como de los senadores y diríase sinhipérbole que también el Presidente de la República, les ha mostradoque los políticos no sirven al pueblo. No. No atienden a los intereses del pueblo, sino a intereses,primero, personales y, luego, de facción o grupo político o “tribu”(en el caso del PRD) y, en orden de importancia, a los partidospolíticos.
Ignoran a la ciudadanía que los eligió. Esas conductas de los elegidos –según las premisas y losconvencionalismos formales de un modelo político como el que existe enMéxico-- denotan un fenómeno que calificaríase de idiosincrásico ehistórico: la corrupción. No en vano los políticos están tan desacreditados en México,arriba, incluso, de los policías –éstos ocupan el segundo lugar-- ymuy lejos de los “narcos”. Éstos gozan de mayor crédito e inclusoadmiración que cualquier político.
Quizá, si acaso, una excepción sería Andrés Manuel López Obrador,con quien no pocos mexicanos estarían de acuerdo o en desacuerdo, peroque muchos le reconocen que es un político ajeno a la cultura de lacorrupción al ejercer el poder. Hay, por supuesto, otros políticos en el universo mexicano, como“Marcos”, el subcomandante de los indios zapatistas de Chiapas, pero aél no se le registra en el imaginario colectivo como un político, sinocomo un luchador social.
III
A mediados de cada sexenio, la ciudadanía ya ha discernido laverdadera naturaleza y los móviles de los elegidos tres años antes ydimensionado los alcances de su quehacer. Con expectativas están porlos suelos se alejan de las urnas. Decepcionados, sienten que es una futilidad votar. Y piensan en lapróxima elección presidencial alentando la esperanza de que, comoocurrió en 2006, el ganador no sea resultado o consecuencia de unchanchullo grotesco y cínico. A medio sexenio, los electores esperan más de lo mismo, por lo queno creen en las promesas de los candidatos quienes, obscenamente, noreconocen que vivimos en una megacrisis severísima y no ofrecenpropuestas para salir de ella.
En el contexto descrito aquí, quienes llegarán a la Cámara deDiputados serán aquellos candidatos postulados por partidos políticoscon grueso “voto duro” y con mayor capacidad pecuniaria de adquirirsufragios, como el PRI. No descontaríase que el PAN, con acceso a vastos recursosfinancieros y logísticos e incluso con control de los medios decontrol social para inducir conductas colectivas (como se vio con lacrisis del A/H1N1), pudiere engrosarse en la Cámara.
Pero no. En el PAN, a diferencia del PRI, no se sabe cómo usar esosrecursos. Los desvíos –la corrupción— de los recursos hacia fines noelectorales son vistos con laxitud por ambos partidos. Sinpropuestas, panistas y priístas sólo se insultan. Ello contribuye a asentar los raigones de la percepción de laciudadanía acerca de los diputados. No son “sus” diputados propios,sino de los intereses creados que medran al amparo de una dudosaaprobación electoral y saquean al país.
ffponte@gmail.com
Glosario: “Angst”: vocablo de las algunas lenguas germánicas (de uso muycomún en Holanda, Alemania y los países escandinavos ) aplicadaparticularmente en psicología y cuyo significado es, según ciertoscontextos, miedo, angustia o ansiedad; describe también un intensosentimiento de falta de armonìa afectiva. El filósofo danés SorenKierkegaard (1813-1855) la usa para describir una profunda condiciónde inseguridad y desarraigo del ser humano. Sofisteramente: de sofistería; de sofisma. Razón o argumentoaparente con que se quiere defender o persuadir lo que es falso.

China y Cuba y México
Por Fausto Fernández Ponte

“Felipe Calderón
ocultò el brote viral de la influenza por la visita de Barack Obama”. Fidel Castro.

I
La agria fermentación de las relaciones del Estado mexicano con losEstados chino, cubano, ecuatoriano y argentino, entre otros, no es,aclárese con subrayada precisión, ni ha sido una ofensa al pueblo deMéxico. Ni remotamente. Ni de lejos. Es artificial. Son los personeros panistas y sus afines del poder político delEstado mexicano y los partiquinos y simpatizantes los que invocan elnombre de un pueblo que no los eligió (recordemos el fraude electoralde 2006) y hablan de ofensas a los mexicanos.
Esa es una falacia, si no es que una franca estupidez. FelipeCalderón, jefe del Espuriato, ha reprochado públicamente a losgobernantes de Argentina, Cuba, China, Ecuador y otros Estados habersuspendido vuelos desde México a esos destinos.
En nuestro propio país, las empresas de transporte aéreo grandesy pequeñas han suspendido vuelos a destinos en territorio nacional.Según la patéticamente simplista raciocinio calderonista ¿habrían esasempresas ofendido también al pueblo de México?
Esa racionalidad, empero, no debe sorprender a los mexicanos, puesel señor Calderón y su cohorte de partiquinos, cofrades y allegadospromueven activamente y ya han logrado eliminar la lógica, la moral,la ética y la estética de la educación pública. Pero, se preguntaría el caro leyente: ¿qué tiene que ver lacosmovisión medieval –oscurantista, sin duda-- de don Felipe yasociados con la enseñanza de lógica, moral, ética y estética conel reproche a los gobiernos de Argentina, Cuba, China y Ecuador?
II
Mucho. Y todo. La superficialidad del pensamiento político ysocial de don Felipe y asociados y, por inferencia válida, lageneración de panistas que representa, retoma atavismos desupercherías y prejuicios, producto de ignorancia y negación. Negación a la lógica profunda, recursiva, rigurosa, esa quediscierne objetivamente la realidad e hace posible comprenderontológicamente los componentes de premisas y, a la vez, el registroracional de la dialéctica de los silogismos consecuenciales. Negación honda, añadiríase, abisal incluso, de la posibilidad detomar conciencia siquiera de que el proceso de raciocinio--discernimiento, registro, identificación y enfoque secuencial de larealidad-- es superficial, epidérmico, simplista y pedestre. Negación de la existencia de otras vías de razonamiento y, ergo,de análisis de la realidad, sin prejuicios y por encima de lasinclinaciones reptilianas aun presentes en la composición cerebralhumana y que dominan ciertos comportamientos del poder.
Tal es el basamento formativo de la peligrosa novatez queexhiben el señor Calderón y sus operadores, prosélitos y acólitospolíticos –la alta y mediana burocracias-- instalada en la ramaejecutiva del poder político del Estado. Ello es un verismo discernido objetivamente. Esa confusión exhibedramatismos preocupantes. Don Felipe y sus legionarios burocráticos ypolíticos confunden la política con la politiquería, el oportunismocon la oportunidad. No es estadista.
III
Y no sólo eso. Ni siquiera es un político en toda la extensiónsemántica del vocablo. Más, ¿es esa una manifestación de perversidadde don Felipe? No. Es una manifestación de ineptitud, de ausencia deoficio político elemental. Don Felipe es, lamentamos reconocerlo, solamente un “grillo”. Esdecir, sólo sabe hacer “grilla”, no política a medias ni mucho menosalta, la que debiere practicar un hombre o mujer de Estado, unestadista, y no un trepador sin escrúpulos. Un estadista registraría y usaría las coyunturas políticas enfunción del interés estratégico del Estado y, axialmente, del interésestratégico del principal elemento constitutivo de ese Estado, elpueblo.
Vienen al caso Cuba y China sobre todo. Un político superficial y oportunista como el señor Calderón (y,triste es admitirlo, los políticos actuales en general, panistas opriístas o perredistas y de otros partidos, con honrosas excepciones)actúa opuesto al enunciado del interés estratégicos del pueblo. La experiencia cotidiana en México demuestra ese aserto. Inventardistractores mediante la invención de culpables: unir al pueblo entorno a un agravio supuesto o a una dudosa amenaza exterior a losmexicanos. Cuba nos “agravia”. China nos “ofende”.
Y ambos nos “discriminan” por mexicanos, pese a que la historia dediscriminación a chinos en México es documentadamente terrible--linchamientos y virtual esclavitud-- desde los primeros contactos enla entonces Nueva España y, luego, hasta hoy.
Con Cuba, el contencioso es unilateral, de nuestra parte. Si algúnpueblo americano siente predilección por el de México es el cubano.La vertiente europea y africana de nuestro pueblo viene de Cuba, encopulación epónima con la vertiente autóctona.
Un estadista no reprocha a otros velar por sus pueblos. Porsoberbia, don Felipe no sabe que aprenderíamos de China, que en 2002sufrió una epidemia viral monstruosa, y de la generosa solidaridadde Cuba. Pero estamos ayuntados a Estados Unidos.
ffponte@gmail.com
Glosario: Copulación: que copula o sirve para copular. Unirse o juntarse sexualmente. Dialéctica: relación entre opuestos. Serie ordenada de verdades oteoremas que se desarrolla en la ciencia o en la sucesión oencadenamiento de los hechos. Epónima: de época. Ontológica: relativo a la ontología, parte de la metafísica quetrata del ser en general y de sus propiedades trascendentales. Superchería: fraude, dolo, engaño. Superstición

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