el DEMÓCRATA Asimetrías Slimiana: Nacionalismo Económico
Fausto Fernández Ponte
"Exhorto a mis conciudadanos a consumir productos estadunidenses". Barack Obama.
I
¿Por qué Carlos Slim, el hombre de mayor fortuna personal en el mundo, cuestiona al personero emblemático del poder político del Estado mexicano? Dicho de otro jaez, ¿por qué el señor Slim pone en duda la aptitud y eficacia de la actuación de Felipe Calderón? Don Carlos denuncia y, a la vez, propone. Si se leen detenidamente sus discursos desde fines de 2008 al lunes pasado (9/II/2009) en el Congreso de la Unión acerca de qué hacer para que la economía crezca, denuncia realidades e ineptitudes y sugiere soluciones. De hecho, con sus denuncias acerca de lo que está ocurriendo propone específicamente que el poder político del Estado mexicano --las ramas ejecutiva y legislativa-- diseñen y apliquen políticas que privilegien un nacionalismo económico en el consumo. Nótese que eso es, precisamente, lo que el Presidente Obama ha propuesto y se apresta a instrumentar: los estadunidenses deberán consumir bienes y servicios propios, no importados, como una de las tácticas para enfrentar la recesión. Esa propuesta bien pudiere ser blasfemia --y, ergo, anatema--- para la tecnocracia dogmática atrincherada a piedra y lodo y más neoliberal y globalifíca que los propios progenitores del neoliberalismo y la globalización en Washington. Los operadores del neoliberalismo globalifílico en México sustentan la filosofía de Carlos Salinas y Ernesto Zedillo de que mientras más bienes y servicios importados existan en México, la población tendrá la sensación de mayor bienestar y más satisfactores.
II
Pero la tesis es sofista y, por tanto, falaz. El señor Salinas solía decir que mientras mas satisfactores importados --sobre todo innecesarios-- hubiese en México, los mexicanos tendrían más opciones de consumo y hacerlos sentir en el Primer Mundo. A esa tesis, abanderada también por Vicente Fox y, sin duda, por el señor Calderón, se le supone impecable e irrefutable por aquellos personeros del poder político del Estado de vena afín. Suponen también que que es compartida por todos, ciudadanía y empresariado. Yerro craso. Bajo esa premisa los personeros del poder político del Estado y adherentes en la sociedad no se explican por qué el señor Slim denuncia lo denunciado y propone esa guisa de nacionalismo económico en el consumo. Propone volver a lo básico. La respuesta a ese por qué es variopinta, con fundamentación en la vivencia personal y experiencia como empresario del señor Slim: sus negocios sufren los efectos de lo que para él es resultado de inepcia de los personeros del poder político del Estado. A partir de sus propias vivencias y experiencias, el señor Slim ha estado planteando privadamente --al propio don Felipe y sus secretarios de despacho-- y públicamente (en foros de pares e impares) lo que dijo en el Congreso de la Unión. Le han ignorado. Desoido. En los primeros días de diciembre, en el despegue de la temporada de compras navideñas, don Carlos dijo que las tasas de interés que los bancos cobran por consumo vía tarjetas de crédito "son impagables": 14 veces más altas que el interés interbancario.
III
Ello, predeciblemente, irritó a los operadores de los grandes bancos --en su mayoría españoles, estadunidenses, ingleses y canadienses-- y a las casas bancarias menores que abarcan desde una televisora, la Azteca, hasta Wal-Mart y otros consorcios comerciales. Nótese que el empresario Slim hablaba no sólo como proveedor comercial de bienes y servicios de primer piso, sino también como vendedor de dinero --abastecedor de crédito al consumo por sus empresas financieras y bursátiles-- y como banquero. Las interrogantes que se formulan no pocos en los círculos del poder político del Estado y en los cenáculos del poder del dinero (y en los de la academia) no tienen nada que ver si don Carlos tiene razón o no. Para aquellos, éste empresario no tiene razón. Y le responden con descalificaciones y evaden la miga de las denuncias; se cierran a sus propuestas. Para los personeros del poder del dinero --el poder real, el que instaló al señor Calderón como inquilino de Los Pinos--, al señor Slim sí le asiste la razón. Sus denuncias y propuestas refuerzan la percepción de los empresarios acerca de la ineptitud gubernamental para lidiar con la crisis, cuya sola mención mueve a los personeros del poder político a lanzar acusaciones de "catastrofistas". ¿Qué fue lo qué denunció el señor Slim? Denunció que hay desempleo, cierre de empresas, inflación y escasez de dinero y crédito. "No quiero ser catastrofista", advirtió, "pero todavía viene lo peor". Y ese empeoramiento se deberá a la inacción gubernamental.
ffponte@gmail.com
Glosario: Globalifílico: partidario de la globalización, calificativo acuñado por Ernesto Zedillo para refeirirse a los promotores de la globalización; a los opuestos a ésta los llamó globalifóbicos. Inepcia: ineptitud. Neoliberealismo: teoría política que tiende a reducir al mínimo las potestades del Estado en la rectoría, planificación y regulación de la economía. Sofista: que se vale de sofismas. Razón o argumento apareente con el que se le quiere defender o persuadir lo que es falso.
jueves, 12 de febrero de 2009
lunes, 9 de febrero de 2009
el efecto evo
Asimetrías
El "Efecto Evo"
el Demócrata. Fausto Fernández Ponte "Un cambio, si no es revolucionario no es cambio real; lo demás es demagogia". Genaro Vázquez Rojas.
I
Evo Morales fue elegido Presidente de Bolivia con un mandato: recoger la bandera de las masas populares de su país, de aborígenes principalmente, y concretar un antiguo, histórico y estratégico anhelo reivindicador de éstas: refundar el Estado boliviano.
Y refundado ha sido. Refundado con consecuencias insoslayables --algunas de ellas predecibles y, ergo, esperadas-- en lo económico, lo político, lo social y lo cultural en el ámbito boliviano propiamente, pero con repercusiones en los confines de Nuestra América y del mundo. Hágase la salvedad que por Nuestra América alúdese aquí a los Estados actuales de la porción continental e insular de población indígena y sometida y saqueada desde el siglo XV por las potencias europeas de entonces --España e Inglaterra sobre todo-- y el Vaticano.
Las repercusiones son trascendentes en un círculo concéntrico de efectos estructurales y superestructurales e impactos inmediatos y mediatos --al sur y al norte de Nuestra América-- e identificados desde las perspectivas de la geopolítica. Nótese que la refundación del Estado boliviano no es la secuela de un capricho filosófico, ideológico y político bolivariano y, en esa vena, guevarista --la del Che--, sino que también es secuencialmente dialéctica y responde, por ello, a imperativos telúricos.
Cierto. Imperativos profundos, ancestrales, abisales y, por lo mismo, insondables del alma boliviana, entendida ésta como en su exégesis científica, la de la psique colectiva. Es un pueblo que se reconoce a sí mismo como elemento constitutivo vero del nuevo Estado.
II
Al mismo tiempo, ese pueblo se reconoce a sí mismo como creador de un poder político --elemento constitutivo también del Estado-- que sirva a los verdaderos intereses sociales y populares. El propio Evo es legatario histórico de los afanes de su pueblo. Más allá de la concepción, diseño y fundacionalidad del Estado como expresión organizada de una comunidad --un pueblo-- adviértense otras connotaciones. El Estado histórico, burgués o proletario, se define hoy en Bolivia bajo una guisa de indudable factura revolucionaria.
Así es. En vez de un Estado convencional, dominado por una clase o estrato social o incluso por un grupo faccioso --el hampa del poder político-- como es el caso en México, el pueblo boliviano mandante refunda su expresión mandataria con arreglo a premisas innovadoras: Una, crea un Estado de participación de las masas, que representa a la gama variopinta de clases y estratos sociales con una conformación societal popular preponderante indígena.
No es el caso en ningún otro Estado americano, exceptuando al cubano y, al venezolano.
Y, otra, la social, siendo la participación popular la que determina la naturaleza y el alcance mismo del poder político del nuevo Estado boliviano, al someterlo estratégicamente en torno a la base de una forma de organización económica colectiva. Esas premisas tienen un telón de fondo acusadamente revolucionario: son las condiciones prevalecientes las que determinan el curso táctico a emprender para la toma del poder. Esas condiciones, en el caso de Bolivia, se emblematizan en la regla prevaleciente, la electoral.
III
Visto al través de los prismas de las teorías de la toma revolucionaria del poder político, lo ocurrido en Bolivia se desprende de la vía armada, aunque la experiencia guevarista en los sesenta tiene, sin duda, valor didáctico. No era la vía en bolivia hoy. La experiencia boliviana de hoy --la toma revolucionaria del poder por la vía electoral, distinta axiológicamente de la armada-- es pedagógica y esos efectos advertiríanse emulativamente en México. Refundar un Estado mexicano social es posible.
Refundar un Estado mediante la movilización civil pacífica, que tal fue el método del pueblo boliviano, apoyándose, sin duda, en las luchas armadas históricas habidas, documentadamente, en Bolivia. Algunas de esas luchas fueron conducidas por mestizos y criollos. El "efecto Evo" ha trascendido las fronteras andinas y amazónicas de Bolivia y accedido al vecindario geográfico, demográfico, sociocultural y étnico, económico y político y ha accedidio, en derrama y desparrame, más allá. Un Estado revolucionario --por social-- en el centro geográfico mismo de la masa terránea confirmaría la cosmovisión guevarista, aunque con métodos diferentes inspirados, sugeridos y afinados por las condiciones prevalecientes hoy es un detonante de reacciones. Reacciones de toda laya, por supuesto. A Esta--"contagio", lo llamó Washington--, como le temió Madrid en el siglo XIX al independizarse las antiguas colonias americanas, desde México hasta Argentina. En México, ese temor desvela al poder político hamponil.
ffponte@gmail.com Glosario: Axiológico. Relativo o perteneciente a la xiología, la teoría de los valores. Abisal: Abismal. Estructurales: En sociología por estructura se entienede el conjunto de relaciones internas y estables que articulan a los diferentes elementos de una totalidad concreta. La estructura es tal en cuento a sus partes se corresponden entre sí. Exégesis: Interpretación. Superestructurales: En sociología, la estructura es el conjunto de instituciones cuya función es la de cohesionar a la sociedad en torno a la base económica, y la de asegurar la reproducción de esta última. Comprende la suma de concepciones, modos de pensar, actitudes, sentimientos e ideologías que corresponden a dichas instituciones.dos Unidos, la independencia del pueblo boliviano lograda con arreglo a imperativos de las reglas de juego impuestas por el propio Imperio para dominación y sometimiento y saqueo de Bolivia no le viene bien. Le teme. Y el temor es, precisamente, el de la emulación
El "Efecto Evo"
el Demócrata. Fausto Fernández Ponte "Un cambio, si no es revolucionario no es cambio real; lo demás es demagogia". Genaro Vázquez Rojas.
I
Evo Morales fue elegido Presidente de Bolivia con un mandato: recoger la bandera de las masas populares de su país, de aborígenes principalmente, y concretar un antiguo, histórico y estratégico anhelo reivindicador de éstas: refundar el Estado boliviano.
Y refundado ha sido. Refundado con consecuencias insoslayables --algunas de ellas predecibles y, ergo, esperadas-- en lo económico, lo político, lo social y lo cultural en el ámbito boliviano propiamente, pero con repercusiones en los confines de Nuestra América y del mundo. Hágase la salvedad que por Nuestra América alúdese aquí a los Estados actuales de la porción continental e insular de población indígena y sometida y saqueada desde el siglo XV por las potencias europeas de entonces --España e Inglaterra sobre todo-- y el Vaticano.
Las repercusiones son trascendentes en un círculo concéntrico de efectos estructurales y superestructurales e impactos inmediatos y mediatos --al sur y al norte de Nuestra América-- e identificados desde las perspectivas de la geopolítica. Nótese que la refundación del Estado boliviano no es la secuela de un capricho filosófico, ideológico y político bolivariano y, en esa vena, guevarista --la del Che--, sino que también es secuencialmente dialéctica y responde, por ello, a imperativos telúricos.
Cierto. Imperativos profundos, ancestrales, abisales y, por lo mismo, insondables del alma boliviana, entendida ésta como en su exégesis científica, la de la psique colectiva. Es un pueblo que se reconoce a sí mismo como elemento constitutivo vero del nuevo Estado.
II
Al mismo tiempo, ese pueblo se reconoce a sí mismo como creador de un poder político --elemento constitutivo también del Estado-- que sirva a los verdaderos intereses sociales y populares. El propio Evo es legatario histórico de los afanes de su pueblo. Más allá de la concepción, diseño y fundacionalidad del Estado como expresión organizada de una comunidad --un pueblo-- adviértense otras connotaciones. El Estado histórico, burgués o proletario, se define hoy en Bolivia bajo una guisa de indudable factura revolucionaria.
Así es. En vez de un Estado convencional, dominado por una clase o estrato social o incluso por un grupo faccioso --el hampa del poder político-- como es el caso en México, el pueblo boliviano mandante refunda su expresión mandataria con arreglo a premisas innovadoras: Una, crea un Estado de participación de las masas, que representa a la gama variopinta de clases y estratos sociales con una conformación societal popular preponderante indígena.
No es el caso en ningún otro Estado americano, exceptuando al cubano y, al venezolano.
Y, otra, la social, siendo la participación popular la que determina la naturaleza y el alcance mismo del poder político del nuevo Estado boliviano, al someterlo estratégicamente en torno a la base de una forma de organización económica colectiva. Esas premisas tienen un telón de fondo acusadamente revolucionario: son las condiciones prevalecientes las que determinan el curso táctico a emprender para la toma del poder. Esas condiciones, en el caso de Bolivia, se emblematizan en la regla prevaleciente, la electoral.
III
Visto al través de los prismas de las teorías de la toma revolucionaria del poder político, lo ocurrido en Bolivia se desprende de la vía armada, aunque la experiencia guevarista en los sesenta tiene, sin duda, valor didáctico. No era la vía en bolivia hoy. La experiencia boliviana de hoy --la toma revolucionaria del poder por la vía electoral, distinta axiológicamente de la armada-- es pedagógica y esos efectos advertiríanse emulativamente en México. Refundar un Estado mexicano social es posible.
Refundar un Estado mediante la movilización civil pacífica, que tal fue el método del pueblo boliviano, apoyándose, sin duda, en las luchas armadas históricas habidas, documentadamente, en Bolivia. Algunas de esas luchas fueron conducidas por mestizos y criollos. El "efecto Evo" ha trascendido las fronteras andinas y amazónicas de Bolivia y accedido al vecindario geográfico, demográfico, sociocultural y étnico, económico y político y ha accedidio, en derrama y desparrame, más allá. Un Estado revolucionario --por social-- en el centro geográfico mismo de la masa terránea confirmaría la cosmovisión guevarista, aunque con métodos diferentes inspirados, sugeridos y afinados por las condiciones prevalecientes hoy es un detonante de reacciones. Reacciones de toda laya, por supuesto. A Esta--"contagio", lo llamó Washington--, como le temió Madrid en el siglo XIX al independizarse las antiguas colonias americanas, desde México hasta Argentina. En México, ese temor desvela al poder político hamponil.
ffponte@gmail.com Glosario: Axiológico. Relativo o perteneciente a la xiología, la teoría de los valores. Abisal: Abismal. Estructurales: En sociología por estructura se entienede el conjunto de relaciones internas y estables que articulan a los diferentes elementos de una totalidad concreta. La estructura es tal en cuento a sus partes se corresponden entre sí. Exégesis: Interpretación. Superestructurales: En sociología, la estructura es el conjunto de instituciones cuya función es la de cohesionar a la sociedad en torno a la base económica, y la de asegurar la reproducción de esta última. Comprende la suma de concepciones, modos de pensar, actitudes, sentimientos e ideologías que corresponden a dichas instituciones.dos Unidos, la independencia del pueblo boliviano lograda con arreglo a imperativos de las reglas de juego impuestas por el propio Imperio para dominación y sometimiento y saqueo de Bolivia no le viene bien. Le teme. Y el temor es, precisamente, el de la emulación
domingo, 8 de febrero de 2009
el efecto AMLO
Asimetrías
El Efecto AMLO El Demócrata. Fausto Fernández Ponte "Andrés Manuel López obrador no está muerto todavía". The New York Times (4/II/09)
I
Que un grueso denso de la sociedad mexicana y, por ende, el electorado actúan políticamente con arreglo a una cosmovisión conservadora del statu quo, opuesta a cambios de fondo, lo muestran los desenlaces comiciales recientes. Subráyese antes de proseguir que por grueso denso entenderíase no sólo en lo demográfico y territorial, sino también espeso, craso, pesado, casi impermeable a proposiciones audaces, innovadoras y vanguardistas en lo social.
Empero, otro grueso también importante del pueblo y los electores preconiza cambios de fondo, de modo que exhibe una proclividad opuesta al conservadurismo; es decir, se inclina por una modalidad de liberalismo. Señálese a título de salvedad que esa modalidad de liberalismo no es de manera alguna reivindicadora --en un sentido revolucionario--, sino sólo reformista, emblematizada en el pendón que ondea Andrés Manuel López Obrador. Un tercer grueso, sin duda importante, de la sociedad y, ergo, del electorado, preconiza soluciones más allá del cambio de forma o cosmético o reformista, más no de fondo, del modelo económico y político prevaleciente. Esas tres vertientes --tres polos-- tienen insoslayablemente raigones históricos antipodales, aunque las modalidades de una de ellas, la de actuación y vena conservadora, se traslapan y entreveran entre sí.
II
Tal es el caso de las modalidades que se representan y manifiestan en los partidos políticos Revolucionario Institucional y Acción Nacional y formaciones partidistas orbitales de menor alcance o reducido campo. Concurre a esa identificación política (y a veces ideológica) entre PRI y PAN un tercer postor: el de ciertos grupos de poder del Partido de la Revolución Democrática insertos en éste bajo guisa pseudorreivindicadora. Ello contribuye i nducir albedrío y volición electoral de ese polo filosófico, ideológico y político, cultural incluso, e indudablemente de vena consevadora del statu quo. Esa cosmovisión preside la vida nacional.
Si se utiliza la taxonomía política convencional, a ese polo de enorme densidad demográfica, societal incluso y territorial se le considera de "derechas", opuesto a uno centrista y otro de "izquierdas". Cabría precisar que a la luz de las ciencias políticas y sociales en realidad en México son identificadas varias "derechas", las de "centro" y las "izquierdas", según paradigmas arbitrarios y no muy confiables .
Así, la gama variopinta de las derechas suele cohesionarse en torno a la base económica prevaleciente, la neoliberal, del salvaje subcapitalismo mexicano, y de su comprensión del papel del poder político del Estado. Por ello, los candidatos del PAN y PRI a curules en la Cámara de Diputados federal son indistinguibles unos de los otros. Todos ofrecen más de lo mismo; es decir, le proponen al electorado continuidad del voraz modelo económico.
III
Para obtener el voto de la ciudadanía, esos candidatos del PRiAN se apoyan en andamiajes logísticos, los de los medios de control social, sobre todo el de los de la difusión de masas, y muchísimo dinero. No en vano. Los dueños de los medios de difusión son adalides del conservadurismo del statu quo que les permite ser duopolio e influir en el diseño y aplicación de las políticas del Estado en materia difusora. ¿Y las izquierdas? Ese polo filosófico, ideológico y político no tiene candidatos representativos, sino identificados con el centrismo reformista, no revolucionario, que abandera don Andrés Manuel o el PRD. Más ese centrismo reformista (pero tampoco contrarrevolucionario) es percibido como expresión de las izquierdas ya que el poder político del Estado, bajo control plutocrático de las derechas, así lo ha pintado. Y pintado de izquierda está, bajo sospecha de izquierdosidad delirante y revolucionaria, esa resistencia civil pacífica que suma a millones que no lo consideran peligro --ni lo es-- a la cosmovisión del polo conservador.
Las elecciones confirmarían, según sondeos fiables, el proyecto de nación --más de lo mismo-- del PRIAN, pero ello agudizaría la crisis existencial y funcional en las izquierdas mexicanas. ¿Y el centrismo? Pregunta pertinente. Muchos ciudadanos votarán por los candidatos con aval amlista, persuadidos de que son de izquierdas y opuestos al consevadurismo del statu quo. Más no es ese polo centrista el peligro real, sino el del PRIAN.
ffponte@gmail.com
Glosario: Amlista: derivado de AMLO, iniciales del nombre Andrés Manuel López Obrador. Cosmovisión: manera de ver e interpretar al mundo. Medios de control social: mecanismos de los grupos en el poder político para mantener su dominación. Son más amplios que el Estado y se constituyen por las instituciones, organizaciones y partidos políticos; policía, ejército, Etc.; aparatos oficiales de tramitación, investigación y decisión; de difusión y propganda (televisión, radio, periódicos, Internet, cine, Etc.). Plutocrático: de plutocracia, gobierno de los ricos. Statu quo: estado de cosas, situación actual.
El Efecto AMLO El Demócrata. Fausto Fernández Ponte "Andrés Manuel López obrador no está muerto todavía". The New York Times (4/II/09)
I
Que un grueso denso de la sociedad mexicana y, por ende, el electorado actúan políticamente con arreglo a una cosmovisión conservadora del statu quo, opuesta a cambios de fondo, lo muestran los desenlaces comiciales recientes. Subráyese antes de proseguir que por grueso denso entenderíase no sólo en lo demográfico y territorial, sino también espeso, craso, pesado, casi impermeable a proposiciones audaces, innovadoras y vanguardistas en lo social.
Empero, otro grueso también importante del pueblo y los electores preconiza cambios de fondo, de modo que exhibe una proclividad opuesta al conservadurismo; es decir, se inclina por una modalidad de liberalismo. Señálese a título de salvedad que esa modalidad de liberalismo no es de manera alguna reivindicadora --en un sentido revolucionario--, sino sólo reformista, emblematizada en el pendón que ondea Andrés Manuel López Obrador. Un tercer grueso, sin duda importante, de la sociedad y, ergo, del electorado, preconiza soluciones más allá del cambio de forma o cosmético o reformista, más no de fondo, del modelo económico y político prevaleciente. Esas tres vertientes --tres polos-- tienen insoslayablemente raigones históricos antipodales, aunque las modalidades de una de ellas, la de actuación y vena conservadora, se traslapan y entreveran entre sí.
II
Tal es el caso de las modalidades que se representan y manifiestan en los partidos políticos Revolucionario Institucional y Acción Nacional y formaciones partidistas orbitales de menor alcance o reducido campo. Concurre a esa identificación política (y a veces ideológica) entre PRI y PAN un tercer postor: el de ciertos grupos de poder del Partido de la Revolución Democrática insertos en éste bajo guisa pseudorreivindicadora. Ello contribuye i nducir albedrío y volición electoral de ese polo filosófico, ideológico y político, cultural incluso, e indudablemente de vena consevadora del statu quo. Esa cosmovisión preside la vida nacional.
Si se utiliza la taxonomía política convencional, a ese polo de enorme densidad demográfica, societal incluso y territorial se le considera de "derechas", opuesto a uno centrista y otro de "izquierdas". Cabría precisar que a la luz de las ciencias políticas y sociales en realidad en México son identificadas varias "derechas", las de "centro" y las "izquierdas", según paradigmas arbitrarios y no muy confiables .
Así, la gama variopinta de las derechas suele cohesionarse en torno a la base económica prevaleciente, la neoliberal, del salvaje subcapitalismo mexicano, y de su comprensión del papel del poder político del Estado. Por ello, los candidatos del PAN y PRI a curules en la Cámara de Diputados federal son indistinguibles unos de los otros. Todos ofrecen más de lo mismo; es decir, le proponen al electorado continuidad del voraz modelo económico.
III
Para obtener el voto de la ciudadanía, esos candidatos del PRiAN se apoyan en andamiajes logísticos, los de los medios de control social, sobre todo el de los de la difusión de masas, y muchísimo dinero. No en vano. Los dueños de los medios de difusión son adalides del conservadurismo del statu quo que les permite ser duopolio e influir en el diseño y aplicación de las políticas del Estado en materia difusora. ¿Y las izquierdas? Ese polo filosófico, ideológico y político no tiene candidatos representativos, sino identificados con el centrismo reformista, no revolucionario, que abandera don Andrés Manuel o el PRD. Más ese centrismo reformista (pero tampoco contrarrevolucionario) es percibido como expresión de las izquierdas ya que el poder político del Estado, bajo control plutocrático de las derechas, así lo ha pintado. Y pintado de izquierda está, bajo sospecha de izquierdosidad delirante y revolucionaria, esa resistencia civil pacífica que suma a millones que no lo consideran peligro --ni lo es-- a la cosmovisión del polo conservador.
Las elecciones confirmarían, según sondeos fiables, el proyecto de nación --más de lo mismo-- del PRIAN, pero ello agudizaría la crisis existencial y funcional en las izquierdas mexicanas. ¿Y el centrismo? Pregunta pertinente. Muchos ciudadanos votarán por los candidatos con aval amlista, persuadidos de que son de izquierdas y opuestos al consevadurismo del statu quo. Más no es ese polo centrista el peligro real, sino el del PRIAN.
ffponte@gmail.com
Glosario: Amlista: derivado de AMLO, iniciales del nombre Andrés Manuel López Obrador. Cosmovisión: manera de ver e interpretar al mundo. Medios de control social: mecanismos de los grupos en el poder político para mantener su dominación. Son más amplios que el Estado y se constituyen por las instituciones, organizaciones y partidos políticos; policía, ejército, Etc.; aparatos oficiales de tramitación, investigación y decisión; de difusión y propganda (televisión, radio, periódicos, Internet, cine, Etc.). Plutocrático: de plutocracia, gobierno de los ricos. Statu quo: estado de cosas, situación actual.
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